Tener la fortuna de despertar cada mañana…de oler, de sentir, de vivir es una oportunidad que tenemos que agradecer.  Debemos de ver cada día como un comienzo, no como otro día más de angustia, de cansancio o de pesar, sino como el día en el que todo puede ser diferente,  si bien no podemos cambiar todo,  podemos comenzar a generar una transformación en nuestro interior, ¿cómo?,  nunca te sueltes de la mano de Dios, él siempre está ahí para guiarte y aconsejarte; escúchalo, muchas veces nadamos en contra de la corriente , y nos desgastamos tratando de cambiar situaciones que no están en nuestra manos ; abre tu corazón y cambia tu actitud, es importante que sepas que si tú cambias todo tu entorno  se modificará, si eres positivo la gente que te rodea se contagiará;  lo que te queremos decir es que vivas la vida, que disfrutes y aproveches cada amanecer  para renovarte para mejorar todo aquello que no te gusta o te molesta de ti o de algún aspecto de tu vida, la única manera de crecer, de sanar y de mejorar es transformado todo aquello que no te sienta bien.  Así que hoy, mañana y siempre renuévate, no renuncies a tus sueños, a tus anhelos, crece,  vive y sé feliz.

Un hombre le pidió a Dios:

“Señor,  dame todo para disfrutar la vida… Dios les respondió “te he dado la vida para disfrutarlo todo”.